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15 abril 2009

La recomendación de William O’ Neil

Creo viene bien una anécdota personal:

En 1996-97 William O’ Neil escribió un artículo en una revista o en su periódico -no recuerdo- una frase sobre la objetividad, la cual hice mía.

La anoté en un papelito y luego de rescatarlo del cesto de los desechables, lo guardé en un archivo del computador. Lamentablemente el cabezal del disco duro aterrizó y perdí toda la información. Tenía un respaldo pero el dispositivo de lectura igualmente se dañó. Para completar, la empresa que fabricó ese dispositivo se fue a la quiebra.No fue sino hasta hace unos meses que por medio de una operación tecnológica asombrosa, pude recuperar mis archivos. Hace poco, abrí el archivo de O’ Neil y sentí que había recuperado algo del Titanic. Les traduzco el comentario en cuestión:

23 marzo 2009

Algo Estructural Cambió

En realidad, mi sistema me dice que venda cuando aparezca cualquier fortaleza (como la de hoy), pero no: cuidado. Me parece que algo estructural cambió en el mercado por lo cual hay que estar más bien a favor de la fortaleza.

18 marzo 2009

Mentes Suspicaces

¿Alguien imagina a un trader ingenuo? ¡Imposible! concluiría rápidamente cualquier observador informado. Lo contrario es una persona astuta, sagaz. Pero no somos astutos por decisión personal. ¿O sí? Somos sagaces más bien por una cualidad de la mente: simplemente se tiene o no se tiene una mente suspicaz.

Esa es una cualidad muy deseable para todo negociante. ¿Pero como se desarrolla? Bueno… una posible primera respuesta es que eso depende del ambiente y condiciones bajo las cuales crecimos. Tiene mucho que ver con eso, sin descartar que pudiera existir una predisposición natural y propia. También pudiéramos apelar al nivel de inteligencia. Se escuchan sugerencias.

Independientemente de nuestro nivel de sagacidad existen ciertas reglas o principios a seguir las cuales pudieran ser útiles para cubrir cualquier eventual deficiencia.

No seamos creyentes. A este respecto es un Avatar –Buda- quien nos alecciona:
No creas en nada simplemente porque lo has escuchado. No creas en nada simplemente porque hay muchos rumores. No creas en nada simplemente porque está escrito en algún libro. No creas en nada simplemente porque lo anuncia una autoridad o persona mayor. No creas en tradiciones simplemente porque se practican desde generaciones. Pero si luego de una (objetiva) observación y análisis encuentras algo que concuerda con la razón además de ser conducible al bien propio y general, entonces acéptalo y vive por ello.

Otro punto que nos beneficiaría mucho es practicar el Principio Especulativo, tal y cual fue enunciado en otro ensayo de este mismo blog: Si el mercado no se comporta como debería… entonces algo pasa… no me importa qué pueda ser… pero igual actúo diligentemente.

De ese principio se desprende una heurística: si percibo una mala señal, no la ignoro. Y de aquí surge una regla muy práctica: si me muestra una pérdida, cierro.
Los mercados financieros normalmente se encuentran indeterminados, no sabemos lo que puedan hacer; a esto lo pudiéramos llamar Principio de incertidumbre. Ahora bien, llega un momento que es intuitivo lo que pueda o deba hacer a continuación: subir o bajar.

Si ejecuta lo que es intuitivo, no pensemos que somos súper dotados. Lo más probable es que una multitud esté pensando lo mismo. Hay que estar alerta que no vaya a ser algo demasiado evidente: no siempre, pero lo evidente generalmente es una trampa.
Ahora si ejecuta violentamente lo contrario entonces estamos frente al Principio Especulativo: algo pasa que no se, pero la ejecutoria me está mandando un telegrama al cual, debería prestarle atención.

De lo anterior se deriva que una mente suspicaz es una mente despierta, es decir, una mente alerta. Se requiere energía y la energía sirva para lograr concentración: mantente concentrado y alerta. Pero todavía necesitas ser sensible a lo que es; a lo relevante. Saber reconocer información del ruido.

Si deseamos ser buenos negociantes, tengamos una mente suspicaz, alerta, sensible. No lo hagas más complicado que esto.

14 febrero 2009

Es el pasado una buena guía para el futuro ?

Podríamos aceptar que es una guía, pero no necesariamente es buena. Dicen que la historia se repite cíclicamente. Entonces para los mercados financieros esto tiene una interpretación muy precisa: ciertamente los índices fluctúan; adelantan y retroceden constantemente por lo que el resultado es un movimiento de onda (sinusoidal); no perfecto sino distorsionado, pero sigue siendo una onda (ver en google “análisis de Fourier”).

Esta onda oscila alrededor de un ancla la cual es un promedio móvil; para mi gusto, es un movimiento móvil exponencial de 20 días (EMA). El detalle es que el EMA es dinámico por lo que al intentar predecir una reversión a la media, la media ya no está allí donde estaba antes, lo cual resulta en un quebradero de cabeza.

Por lo anterior, yo me inclino a pensar que la respuesta es más bien un no. La historia no es una buena guía sino que pudiera eventualmente resultar en una trampa, en especial en los momentos críticos. Lo que resulte muy familiar -una sensación de ya haber presenciado una situación similar (deja vu)- entonces en esos casos nos aparecerá clarito y evidente lo que el mercado hará a continuación. Pero cuidado: lamentablemente lo evidente ya ha sido descontado y por tanto podríamos quedar decepcionados.

Con esto tampoco estoy diciendo que ignoremos la historia. La historia tiene que ser revisada pero no nos convirtamos en unos esperanzados (ingenuos) seguidores de lo que dice el pasado porque el pasado es ciego y resultaría en la tragicómica escena de un ciego conduciendo a un ciego.

02 febrero 2009

De la distinción entre Riesgo y Peligro

La falta de distinción entre Riesgo y Peligro, puede llegar a ser fatal para el operador financiero. Veamos:

Una situación riesgosa nos puede deparar tanto aspectos negativos como positivos. Ej. La ruleta de un casino o un juego de Póquer. El peligro siempre involucra una connotación negativa. Segundos antes de la explosión del Challenger, su comandante exclamó: “peligro”. (Noten que no exclamó: “curva de bell a la vista”).

En los mercados financieros los peligros son reales y siempre-presentes. Soros desarrolló su sentido del peligro en su juventud; estuvo siempre acosado durante la ocupación nazi con retos de vida o muerte. Este olfato para el peligro es la primera herramienta a desplegar por el operador financiero. Sin ella, todo parece normal (curva de bell) con posibilidades equilibradas tanto de ganancias como de pérdidas, pero no es exactamente así. En tiempos de crisis, la distribución de posibilidades puede estar cargada hacia uno de los extremos, más parecido a la distribución t-student.



En los negocios, podemos (y debemos) establecer la equivalencia o sustituto (proxy) entre pérdidas y peligro. Entre mayor sean las pérdidas y entre más tiempo la mantengamos , mayor será la probabilidad que la pérdida no-realizada se convierte en realizada (daño). Al ser indulgente con las pérdidas, somos indulgentes con el peligro. Entonces, debemos interiorizar que pérdida es idéntico a peligro.

Quienes no hemos sufrido guerras o mayores calamidades, experimentamos una deficiencia (natural) del sentido del peligro. Esta deficiencia puede ser subsanada por medio de algunas malas experiencias que nos alerte y nos ayude a concientizar que no todo es rosado en los mercados. No hay forma de aprenderlo leyendo libros o blogs. Se aprende de la manera dolorosa.

Por tanto: por sobre todas las cosas, el Operador Financiero debe desarrollar antes que nada, un fino sentido del peligro más que de riesgo: esto es, que la posibilidad de experimentar un daño, es inminente. Así cuando se nos presente una pérdida no realizada, exclamemos con todo espanto: Peligro!

29 enero 2009

Transando de una cierta Manera

Podrá parecer muy extraño pero la verdad es que sólo hay una cierta manera de ganarle al mercado; es de una manera y no de otra. Muy bien, pero si los mercados son siempre cambiantes y debemos permanecer en constante adaptación, ¿cómo es posible semejante afirmación? La respuesta es muy sencilla: el mercado nos derrota a través del cambio. Todo es mutante en los mercados incluso el riesgo.

El artificio para poder medir el riesgo es buscando un sustituto (proxy) a la improbable-posibilidad de determinar el futuro, luego usamos la volatilidad como aproximación al riesgo. Pero la volatilidad la calculamos usando series históricas; pocos saben que es un mal sustituto, pues el pasado pocas veces nos indica cómo será el futuro.

Para aquellos que confían en la volatilidad hay malas noticias: no hay tal cosa como una medida absoluta de la volatilidad. La volatilidad en sí misma es siempre cambiante (Time Varying Volatility), depende de la sección temporal que tomes de una serie interminable de datos. Alternativamente, grafiquen un índice de volatilidad, por ejemplo “VIX” y me entenderán.

¿Y entonces, qué nos queda? Paradójicamente sólo nos queda una alternativa: transar de una cierta manera.

La lógica de la anterior conclusión reside en el hecho que al intentar adaptarnos al esquema siempre cambiante de los mercados, nos volvemos inconsistentes y nos las pasamos ensayando distintas aproximaciones y nunca acertamos el método exacto, justamente por nuestra falta de constancia.

Es así como deducimos que en realidad sólo hay una manera de ganarle al mercado y es transando… de una cierta manera. Les ruego no vayan a pensar que les estoy tomando el pelo; todo lo contrario. Intento transmitir a todo operador financiero un mensaje esencial:

Existe sólo una vía la cual es (… y debe ser) independiente del carácter siempre cambiante de los mercados; de lo contrario estamos cayendo en su juego perverso. Se trata de una manera consistente de conducta. Una manera y solo una! No hay dos. Créanme, tremendo descubrimiento! No lo desechen como si fuese verdad de Perogrullo.

26 enero 2009

La Esencia del Juego financiero

La esencia de este juego se encuentra en el apalancamiento; pero el apalancamiento tiene un costo.

Si no logras resarcir ese costo, te arruinas. Más que ruina, es destrucción de valor o a secas, auto-destrucción.

En especulación debes tomar la dirección correcta desde el principio y mantenerte allí; se necesita coraje para mantenerse. Si no lo logras, por cualquier razón (no importa), entonces o abortas con rapidez o te auto-destruyes.

Si te enredas en razones, posibilidades, proyecciones, esperanzas, probabilidades, etc. has caído en las redes de lo aparente. Esa es la vía del desastre.

Si la dirección falla en levantar vuelo, es insano intentar mantenerse; entre más fuerte luches, más te hundes. Aún más dañino es jugar al juego de los promedios. Cualquier revés a tus expectativas, termina consumiéndote: quedas impotente para ensayar una recuperación.

Así es que llegas al punto en donde no hay otra alternativa: corta las pérdidas, cuanto antes mejor. Si no hay estricto control de riesgo, te auto-destruyes. Puedes que tengas éxito durante años o décadas, pero si en algún momento ignoras las naturaleza diabólica-engañosa de la actividad, te aniquilará justo en el momento menos pensado.

Digo diabólico pues te puede eventualmente llevar a la auto-destrucción. El mecanismo y su correspondiente proceso es muy sutil. Empieza con algo insignificante; una merma que se puede recuperar en un parpadeo. Pero a la mañana siguiente, la cosa ya es más complicada. Es tal que debes promediar para tener algún chance de recuperación. Promedias y aún no logras las tablas. No te queda otra sino esperar. Ya caíste en el juego del tiempo. Ya eres una presa: sufrirás una merma importante en breve.

Cuida mucho no caer en este mecanismo. Solo hay una protección posible: colócate fuera de su alcance; no promedies; corta las pérdidas. Así, habrá un mañana para ti.

21 noviembre 2008

Por Favor, Véanlo a Mí Manera

Recuerdo Perfectamente el año de 1997. Ya daba mis primeras tientas como operador financiero. El 5 de Diciembre del año anterior (1996) había pronunciado el Sr. Alan Greenspan, su famoso discurso “Irrational Exuberance”. Pasamos buena parte de aquel año 97, asimilando semejante bombazo! Cuántas tonterías tenía yo en aquel momento en la cabeza! Recuerdo que mis compañeros se mofaban de mis transacciones, pues parecían las siglas de identificación de alguna pequeña avioneta, algo así como YVK-Charli-papa; se reía el buen José Andrés de mí. Eran mis colocaciones en opciones, claro. Y resulta que ahora la vida me ha hecho el mejor de los regalos: el regalo de la juventud. Es increíble: me siento lleno de esperanzas; algo hizo “click” dentro de mí. Es por ello que les pido, lo vean a mi manera (just look it my way)!

Si! Es que la vida me ha retornado en un viaje fantástico más de una década atrás. Ahora soy once años más joven pues el S&P-500 ha retrocedido en el tiempo a 1997, pero entonces me doy cuenta de la inmensa ventaja que tengo: 11 años de experiencia que por lo demás, no han sido en vano. Gracias a la máquina del tiempo de Einstein, estoy de nuevo en aquel remoto momento. Mejor noticia no puedo tener. Esta vez lo haré al menos, 10 veces mejor! Tomaré muchas más oportunidades! De verdad llénense de esperanza, y simplemente, véanlo a mi manera.

25 octubre 2008

¿Estamos sobre-reaccionando a la Crisis?

Uno de los trabajos académicos más leídos recientemente es el de Werner Debondt y Richard Thaler en relación a la sobre-reacción de los mercados. Escribí un ensayo sobre el mismo el 7 de Agosto el 2007 el cual fue muy visitado. Para refrescar la memoria, estos autores encontraron que nosotros los operadores financieros (Trader), le damos mayor peso o importancia a los eventos recientes que a los acontecimientos pasados causando como efecto que, en el corto plazo, los mercados exageren sus reacciones. La presente crisis sirve de confirmación a la anterior tesis.

En años pasados nos tocó presenciar la burbuja inmobiliaria, ocasionando esta una serie de distorsiones y sobre-extensión de precios hacia el lado alcista lo cual originó la cadena de eventos que hoy conocemos como la crisis del “subprime”. Ahora estamos viviendo la misma sobre-extensión pero a la baja por una razón muy sencilla: los fondos y las instituciones se están viendo obligadas a descarga apresuradamente el alto grado de apalancamiento, en ocasiones de 30 a 1 de sus inversiones, lo cual implica ventas de títulos, pues no tiene sentido mantener tal palanca con un contundente mercado a la baja.

Es por ello que el famoso operador de renta fija Bill Gross, fundador de Pimco & CO nos comenta que ese es precisamente el proceso en el cual nos encontramos, teniendo el mismo poca o ninguna relación con la valoración que pueda mantener un mercado por motivo de sus fundamentales.

Una vez que ese proceso termine, el mercado comenzará un proceso de recuperación igualmente sorprendente al dejar muchos títulos subvalorados, y esto aún con todo el pesimismo imperante por la recesión existente.

Estemos atentos pues próximamente pudiera ocurrir un pánico comprador siempre y cuando el “delivering” llegue a desinflarse definitivamente.

11 octubre 2008

Algunas reflexiones sobre la presente crisis bursátil

Me permito compartir con ustedes algunas de mis reflexiones, por lo demás muy personales sobre la presente crisis bursátil.

1) En primer lugar, esta no es una crisis bursátil: es principalmente una crisis de los mercados de crédito con la correspondiente falta de confianza entre los agentes de ese mercado. Que eso queda reflejado en los mercados es un hecho, pero no confundamos causa con efecto.

2) Los mercados bursátiles Norteamericanos (USA) no necesariamente están actuando irracionalmente como muchos pretenden hacernos ver. A este respecto hice un asunción gruesa la cual estima que si en 2007 el S&P-500 produjo 82 $ en ganancias, me parece prudente estimar que esas ganancias se vengan para el 2008 a la mitad, esto es, unos 41$ para ese grupo de 500 empresas. Si asigno conservadoramente una relación Precio/Utilidad de 17 veces, por razón que ese fue el múltiplo para años malos en la última década, entonces el índice mencionado vale unos 700 puntos (mínimo del año en 877 Ptos). Ahora si entramos en pánico incontrolable y llevamos el P/U a 9 como en 1980, pues el S&P-500 no llega ni a 350 puntos. De ser esto así, el presente colapso pudiera tener mucha razón de ser basados en los fundamentos, en vez de pura irracionalidad ó pánico. Precaución: estos cálculos son sólo referenciales y no necesariamente indican los resultados futuros.

3) Pensar que podemos tomar ventaja de un mercado con 82 $ de ganancias con el índice en los alrededores de 1500 puntos en un sin sentido. De igual manera, pensar que tenemos ventajas con un mercado con 41 $ de ganancias en los alrededores de 700 puntos, es otro sin sentido. No hay diferencia. Algunos dirán: pero es que ya demostró que puede producir 82 $ y algún día lo hará de nuevo. Si! Algún día lo hará, pero no necesariamente estaremos vivos (Keynes). La recesión que viene es pavorosa. Algunos hablan con razón de depresión. Apostar que sólo durará dos años, es pensamiento auspicioso (wishful-think). Tampoco sabemos cuando pueda empezar a recuperarse y el factor tiempo nos puede liquidar.

4) Si tomamos posición en los alrededores de 700(ver #1) por motivo de constatar alguna estabilización y mejora, nada nos garantiza que suceda otro cisne negro (inimaginable), por ejemplo, que la relación P/U ajuste a 9 y nos arrastre en espiral hasta un índice en 350 puntos.

5) Todo lo dicho hasta aquí, se encuentra estrictamente enmarcado dentro de la Teoría Moderna de Portafolio, que dice: si un título se viene abajo, eso nos indica que el título posee un mayor potencial de rendimiento esperado pero lean bien, … pero a un nivel de riesgo superior. Luego, no hay ningún almuerzo gratis (free-lunch) por ver a un título en el suelo. Si lo compras, estarás soportando un mayor riesgo según la ecuación clásica del CAPM. Conclusión: nadie viaja gratis en el autobús de Wall Street.

6) No se confundan con las aseveraciones de Warren Buffet quien dijo haber comprado una participación en Goldman Sach (GS) a un “muy buen precio”. Hoy está bastante más bajo y si lo hubiesen acompañado, hoy estarían arrepentidos. Pero saben qué? Buffet, no está arrepentido pues él NO es como nosotros, unos inversionistas pasivos. Buffet se encuentra en otras ligas muy lejos de nuestra realidad. El se desempeña en el mercado del control accionario. Ojo. Cuando compra, generalmente toma un puesto de director y desde allí hace de las suyas. Le importa bien poco que su acción en GS haya perdido 20$. Tiene acciones preferidas de GS con un dividendo espectacular, el cual no está disponible a simples mortales. El no es como nosotros y por tanto según mi opinión, es temerario seguir su consejo.

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(1): Markets to Fall 20% More at Most: IMF Economist, By Reuters 11 Oct 2008 08:06 AM S&P500 @ 899 Ptos.



23 abril 2008

El Aprendiz de Financista

(Mickey Mouse y las finanzas)


Ya hemos intentado dar una definición formal de un Financista (ver ¿Qué es Finanza?) pero en esta ocasión ensayaremos una definición de mucho mayor significado práctico.

Básicamente un Financista es un Ilusionista y esta definición es la que nos lleva al simpático personaje de Disney. En una ocasión Mickey quiso imitar a su maestro el mago, en “The Sorcerer’s Apprentice”, , de la película Fantasía de Walt Disney, pero ya sabemos que “el tiro le salió por la culata”. Las fuerzas de las aguas que él intentó dominar, casi lo ahogan... Pobre.

Afortunadamente para todos los niños del planeta, el ilusionista-mago llegó a tiempo para salvar la situación y logró controlar tanto a las escobas locas como a las aguas embravecidas.



Efectivamente, igual que en el cuento de Disney, los Financistas son unos buenos ilusionistas porque trabajan sobre cosas que no existen! ¿Y cómo puede ser esto posible?

Sabemos que nuestros profesionales financistas, trabajan sobre toda clase de valores y un valor es un derecho financiero. Ahora bien, un derecho implica al mismo tiempo una obligación y así tenemos que para cualquier hoja de papel que represente un valor, es un activo para quien lo posee y un pasivo para quien lo emite.

Al hacer la suma del activo (+) más el pasivo (-) nos da cero! En realidad, el valor no es real desde el punto de vista económico pues, cuando sumamos lo que representa obtenemos un cero redondo.

El profesor Zvi Bodie de Boston University nos comenta en su famoso texto “Principios de Inversiones (1), y cito “… un bono que se trate como un activo pues le da un derecho sobre General Motors… es un pasivo para esta empresa. Por tanto cuando agregamos todos los balances, estos activos se cancelan, dejando sólo activos reales como el patrimonio neto de la economía” fin de la cita.

Es así como llegamos a la increíble conclusión que los señores financista son una especie de magos, pues trabajan sobre lo intangible; trabajan sobre espejismos que no tiene sustancia ontológica ó en palabras llanas, son simples representaciones mentales! Y allí mismo es donde se originan todos los problemas del Sistema Financiero!

Esto explica en parte, el tremendo embrollo de los “Credit Default Swaps” los cuales fueron creados para proteger a los propietarios de bonos (al principio de bonos municipales, por aquello del desastre en el Orange County) pero al igual que en el cuento de Mickey, el instrumento se volvió en contra de sus dueños y emisores, siendo capaces de generar verdaderas aguas turbulentas, mejor conocidas como la crisis hipotecaria del subprime.

Por supuesto, cuando hablamos de representaciones mentales no nos referimos a simples elucubraciones sino específicamente a representaciones matemáticas y esta idea tiene una gran importancia para el cabal entendimiento de la profesión. Los financistas son capaces de estructurar una gama increíblemente creciente de nuevos productos, al punto que un instrumento final puede no guardar prácticamente, ninguna relación con el “subyacente” que le dio origen por primera vez.

Ya que los Financistas son unos grandes Ilusionistas, entonces deben existir ciertas leyes, casi esotéricas, que gobiernen su actividad. Pues sí, existe una primera ley de las finanzas que dice: “… ten extremo cuidado en donde colocas tu atención, pues en donde te enfoques serás guiado irremediablemente hacia ello”

Claro! Todo financista apunta a hacerse millonario. Sólo unos pocos lo consiguen. ¿No es esto una contradicción a la primera ley? No, en absoluto; es más bien una confirmación. El problema es que la mayoría de los aprendices de brujos, en vez de colocar la atención en lo que quieren (ser millonarios), colocan la atención en lo que no quieren (ser pobres) y es por ello que en buena parte, los financistas “amateur” terminan al igual que Mickey, con las tablas en la cabeza, pues se enfocan en algo distinto a lo que realmente quieren.

La moraleja a la primera ley es “ten mucho cuidado con lo que deseas” ó más concretamente, con las representaciones matemáticas que inventes, pues se pueden venir en tu contra, como ya hemos visto.

No es para nada casualidad que esta misma frase pero expresada en idioma inglés, se encuentra muy en boca de los legisladores Norteamericanos que buscan desesperadamente una solución a la crisis del subprime; ellos saben que si se precipitan, la nueva legislación puede venirse en contra de ellos como ya sucedió con la ley Sarbox (2) que busca evitar que surja una nueva Enron, pero lo que ha logrado en buena medida, es reducir la competitividad del sistema financiero de los Estados Unidos.

En conclusión, un verdadero Financista es una persona capaz de lograr cualquier cosa que se le antoje siempre y cuando sea capaz de manejar acertadamente sus fantasías y manipulaciones matemáticas, pues precisamente trabaja en una dimensión etérea, donde la imaginación es el límite. ¿No es así Mickey?

¿uh?


PD: no dejen de accesar el link sobre
“The Sorcerer’s Apprentice” pues allí comprobarán el efecto de apalancamiento que logró Mickey con sólo una primera escoba!

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(1) Principios de Inversiones, Bodie,Kane & Marcus Quinta Edición Mc Graw Hill
(2) (The Sarbanes-Oxley Act of 2002 (Pub.L. 107-204, 116 Stat. 745, enacted 2002-07-30), also known as the Public Company Accounting Reform and Investor Protection Act of 2002 and commonly called SOx or Sarbox)

16 agosto 2007

El Colapso de 1987


De los años que tengo observando los mercados, quizás sea el presente año 2007, uno de los más complicados que he presenciado en mucho tiempo. Me vienen imágenes del colapso (crash) de 1987, aunque mucho de los indicadores, son bien diferentes. ¿Podría ocurrir otro evento similar al de aquel año? Nadie lo sabe pero la presente crisis del crédito parece contagiar todo a su paso. Vale la pena revisar que fue lo que ocurrió en 1987 a ver si nos aclara el panorama de hoy.

En el año de 1982 comenzó una suerte de “exuberancia irracional” la cual operó sin descanso hasta aquel trágico 19 de Octubre de 1987. La liquidez era incontenible, tan como lo ha sido en el presente. Para darnos una idea de la bonanza de aquel período les muestro al S&P 500 y su variación porcentual correspondiente: No contento con lo anterior, el 87 se perfilaba como otro año espectacular: el S&P había acumulado otro 32% en los primeros 9 meses hasta un nivel de más de 320 puntos. Por su parte, el Dow había trepado a un máximo relativo de 2700 (35% en 9 meses):



En el terreno de la deuda, los bonos del tesoro habían bajado en precio de 98 a 78 en los mismos 9 meses ó 20 puntos, lo cual además constituye una divergencia con respecto al aumento del Dow (35%) de 55 puntos de diferencia entre ambos retornos. Aquí los creyentes en la reversión a la media tienen un justificativo para vaticinar una corrección.

Podemos adicionalmente efectuar el mismo análisis en el campo de los rendimientos (Yields): el bono de 30 años rendía un 8,2% al final de Diciembre de 1986, por su parte el rendimiento de los dividendos del Dow fue de 3.6%, lo que arroja un diferencial de 4.6%. Para la semana previa al colapso este diferencial había aumentado a 7,6% (10,2%, 2,6%) prácticamente una marca histórica.

Si comparamos lo anterior con el presente año (2007),encontraremos un panorama mucho menos dramático: En primer lugar, si confrontamos el mejor nivel logrado por el S&P en el presente año, el cual ha sido hasta hoy de 1553 puntos, esto es apenas un 10 % de incremento con respecto al inicio del año, un valor bastante modesto en relación al incremento del año 87 de 32%.

El bono de 30 años lo tenemos para hoy rindiendo un 4.8% que comparado con el yield de los dividendos del Dow de 2.7%, nos da un diferencial de apenas 2.10%. Nada que ver con el 7.6% del año 87.

Además de esto, si confrontamos el nivel del S&P de hoy de 1407 con el cierre de 1999 el cual fue de 1469, pues esto nos retro-trae a algún mes anterior al cierre de 1999. Si además le vamos a agregar un crash de 10% al 1407 de ayer, pues luego de ese supuesto evento nos encontraremos en 1266 puntos ó algo equivalente al año 1998, prácticamente como estábamos hace casi una década!

Yo me inclino a pensar que el daño está hecho y sólo queda en el peor de los casos, la capitulación(1) para retomar un ascenso sano y ordenado. La relación de Precio/Utilidad del S&P ha caído como consecuencia de las bajas a una relación de apenas 15.5, siendo el promedio para períodos comparables de inflación y rendimientos de 18.5; si llegamos a una relación de apenas 17.5, lo cual es conservador, pues tendríamos al índice S&P en niveles de 1588, nada mal para cerrar el año!

¿Quién quiere apostar en contra de este vaticinio?

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(1) Capitulación: es un movimiento drástico a la baja, muy semejante a un “crash” pero de recuperación inmediata del mismo día ó a los pocos días.

10 agosto 2007

¿Por qué colapsan los Hedge Funds?

Los Hedge Funds ó fondos de cobertura son vehículos de inversión con características muy particulares: En primer lugar, no están abiertos a todo tipo de ahorrista, sino únicamente para los inversionistas calificados, entiéndase, inversionistas muy conocedores de los riesgos financieros y con altísima capacidad económica. Luego, estos fondos no invierten en el sentido tradicional, sino que efectúan operaciones de cobertura y arbitraje muy sofisticadas. ¿Por cuál razón fracasan entonces y de manera tan estrepitosa? Veamos:

La razón de ser fundamental de un fondo de cobertura es lograr rendimientos muy superiores a cualquier otra alternativa de inversión. Para este propósito se emplean técnicas financieras no ortodoxas las cuales se basan normalmente en modelos matemáticos de alta complejidad.

Las estrategias son tan variadas como la imaginación pero, en general, podemos afirmar que intentan tomar ventajas de disparidades de precios en diferentes clases de activos y en diferentes mercados globales. Todos emplean técnicas de cobertura lo que quiere decir que, si algo no sale según lo esperado en algún segmento del portafolio, esto será compensado por otros segmentos que tienden a moverse de manera contraria. De esta manera, se intenta preservar la integridad del portafolio total a todo evento económico y/ó geo-político.

El término Hedge Fund probablemente se lo debemos a Alfred Winslow Jones quien, en 1949, creó un fondo el cual vendía corto ciertas acciones al tiempo que efectuaba compras puras y simples en otras. De esta manera buscaba neutralizar el riesgo sistémico, es decir, el riesgo inherente a los mercados. Todas estas técnicas de neutralizar el riesgo sistémico caen bajo la denominación general de “neutralizadoras del Beta”. (Entonces lucramos gracias al Alfa!)

Además de las técnicas de cobertura se encuentran las técnicas de arbitraje. Aquí la clave es intentar capturar un beneficio sin correr mayor riesgo. Para ello, las estrategias del fondo emplean complejos algoritmos de “arbitraje estadísticos” y “data mining”. Esta última es un área de especialización que requiere años de estudio. Los profesionales que se dedican al arbitraje estadístico son los mejores pagados que yo conozco de todo el sector financiero. Sé de un Web-site que se dedica a la búsqueda de este tipo de profesional a quienes les ofrecen compensaciones en el orden de medio millón de Euros anuales, para comenzar. ¿Alguno interesado en un mini curso?

Para completar la descripción general de los “Hedge Funds” nos falta un ingrediente el cual es por lo demás, el ingrediente clave y característico a todos estos fondos: se le llama el factor de apalancamiento. Consiste en la idea de trabajar, además de con recursos propios, con capital ajeno. Este es el secreto para el logro de los altísimos rendimientos.

Resulta que las técnicas de cobertura y arbitraje nos podrían asegurar unos resultados suficientemente buenos, esto es, más ó menos equivalentes a los del mercado, pero entonces los rendimientos no serían espectaculares. Hace falta apalancar el fondo para que los rendimientos sean excepcionales y esto se logra con el empleo tanto de instrumentos derivados, los cuales ya contienen el factor de apalancamiento, pero además se toman prestados recursos a tasas preferenciales (prime rates) y, para obtener esas tasas preferentes, se entregan una parte de los activos en garantía.

Todo esto funciona muy bien pues todo lo anterior ha sido bien pensado y diseñado. Los Hedge Funds son ahora capaces de producir rendimientos entre un 20% y un 60% e incluso, a veces, más que esto. ¿Pero qué sucede cuando el sistema financiero es sometido a una conmoción producto de algún macro-evento económico ó geo-político?

Pudiera ocurrir lo siguiente:

Los fondos de cobertura han trabajado las múltiples correlaciones de los subsistemas económicos que oscilan entre +1, esto es altamente correlacionados, hasta los de -1, es decir negativamente correlacionados, para lograr el efecto de neutralidad de mercado (inmunización del beta). Así y en teoría, todo impacto quedará compensado por los efectos contrarios entre las correlaciones positivas y negativas.

Lo que sucede ahora es que, de tanto en tanto, un macro-evento es capaz de modificar severamente la estructura de riesgos, modificando dramáticamente las correlaciones de los sub-sistemas económicos, reagrupando a todo el sistema financiero mundial hacia uno de los extremos de +1 ó -1 en término de las correlaciones, es decir, las compensaciones desaparecen y se alinean en una sola dirección.

Los acontecimientos pudieran venir en contra del fondo y éstos empiezan a perder valor. Pudiera ocurrir también que los activos dados en garantía ya no cubren los empréstitos y entonces los prestamistas llaman a los administradores del fondo (margin call) exigiendo reponer los colaterales. El administrador debe comenzar a liquidar parte de su cartera pero a menores precios, con lo que se dificulta el cumplimiento de los márgenes requeridos y de esta manera se genera una reacción en cadena que en cuestión de días da al traste con el fondo y éste colapsa espectacularmente: bump! Con explosión y todo! (figurado).

Dado que allí participaron inversionistas calificados, nadie se preocupa por ellos. En el congreso de los Estados Unidos se ha hecho el intento de buscar alguna regulación sobre estos fondos, pero en definitiva se piensa que no es conveniente normar la actividad por su naturaleza misma. Entonces cuando colapsa uno de estos gigantes, sólo queda el registro histórico de operaciones, muy útil para que los académicos preparemos casos de estudio!

Valdría la pena revisar detalladamente la cadena de eventos que dieron al traste con el famosísimo fondo de coberturas “Long Term Capital Management Fund, LTCM” el cual colapsó por una reacción en cadena muy similar a la explicada aquí en 1998, pero eso requiere que redactemos otro ensayo.


Será hasta una próxima entrega.

07 agosto 2007

¿Sobre reaccionan los Mercados Financieros?


El título de este ensayo proviene de un trabajo de investigación muy famoso aparecido en el Journal of Finance de Julio de 1985 “Does the stock Market Overreact? Sus autores fueron Werner Debondt y Richard Thaler. El trabajo viene muy a propósito por lo que está sucediendo con los mercados accionarios mundiales en estos meses de Julio y Agosto de 2007. El Ensayo nos brinda valiosísima información sobre la naturaleza y comportamiento de los mercados, así que investiguemos un poco sobre su contenido.


Probablemente muchos de nosotros hemos percibido en algún momento, alguna sobre-reacción de los mercados a noticias u eventos. Por ejemplo, luego del ataque a las torres gemelas en Nueva York el 11 de Septiembre del 2001, los mercados fueron marcando mínimos consecutivos durante seis días luego de la reapertura para, posteriormente, rebotar vigorosamente y recuperarlo todo en apenas un mes calendario.
Nuevamente frente a una noticia terrible como lo es la crisis del crédito Norteamericana (USA), los mercados aparentemente sobre-reaccionan bajando casi un inquietante 8% en aproximadamente dos semanas.
¿Podemos estar tranquilos que lo anterior es solo otra sobre-reacción ó efectivamente el mundo se encuentran al borde del colapso como afirmaran los dos ex-ejecutivos de la firma Bear Stern, recién retirados (afirman que renunciaron), por la debacle de tres de sus Hedge Funds?
La evidencia estadística nos indica que efectivamente los mercados si sobre-reaccionan y esto es precisamente lo que demuestra el estudio de De Bondt y Thaler.
¿En cuál evidencia se basan los autores para llegar a esta conclusión?
En primer lugar, los académicos nos hablan de la evidencia empírica por la cual el ser humano tiende a darle mayor peso a información reciente, al tiempo que le resta importancia ó ignora completamente las tendencias de largo plazo. Si esto es así, entonces deberíamos poder demostrar que empresas con nuevas y buenas noticias tenderán a rendir por encima del promedio del mercado mientras que empresas con nuevas pero malas noticias rendirán menos del promedio.
Esto no es difícil de demostrar y hasta parece un resultado suficientemente intuitivo pero para nuestro propósito no nos arroja mayor información. Luego de un período de 5 años ó más, los otrora portafolios ganadores son ahora los perdedores y los perdedores ó retrasados son ahora los ganadores. Así se logra demostrar que al sobre-reaccionar a nuevas noticias e ignorar tendencias de largo plazo, los inversionistas convierten los portafolios ganadores en perdedores y los perdedores en ganadores:

“When investors overreact to new information and ignore long-term trends, regression to the mean turns the average winner into a loser and the average loser into the winner”.

Notemos que en este mecanismo opera el efecto de “reversión a la media” de la cual hemos conversado en otras oportunidades. Con lo explicado hasta el momento, podemos inferir las siguientes implicaciones y deducciones:
1) En el largo plazo “reversión a la media” si funciona para portafolios bien construidos. Pero insisto, como expliqué en otros ensayos, que “reversión a la media” como estrategia de corto plazo es peligrosa y de resultados contra-producentes.
2) Si la “reversión a la media” no operara en el largo plazo, entonces los portafolios ganadores seguirían siendo ganadores toda la vida y los perdedores se esfumarían del mapa. Al final quedaría una sola empresa con el monopolio de todas las actividades económicas y sabemos que esto no es posible. Existe así una tendencia bien marcada en los mercados financieros de experimentar períodos sucesivos de expansión y contracción.
3) El “camino aleatorio” (Random Walk) y “reversión a la media” son conceptos mutuamente excluyentes. Si los mercados son perfectamente aleatorios como insisten algunos, entonces no podemos esperar que ocurra el efecto de reversión, pero éste último queda demostrado estadísticamente.
Como ejemplo revisemos un estudio realizado por Morningstar en el año de 1994 con portafolios de distintas clases de activos en períodos de 5 años:



Podemos observar en la tabla rendimientos de portafolios compuestos por diferentes clases de activos durante 5 años terminando en Marzo de 1989 y Marzo de 1994.
Allí observamos que los portafolios con rendimientos superiores al promedio, luego quedaron relegados para el siguiente período de 5 años, confirmando de esta manera lo encontrado por De Bondt y Thaler en su famoso estudio.
La actual crisis del crédito es, a mi manera de ver, una increíble sobre-reacción: los mercados no van a colapsar como esperan algunos pues los fundamentos son sanos y fuertes. Este en un mercado de relativa baja inflación en los alrededores de 3.2% y con una relación P/E, Precio a Ganancia del S&P 500, de 16.5, valor bastante moderado relativo a su historia.
Es el momento de tomar algunas ventajas. La componente financiera del S&P 500 (XLF) tocó un mínimo relativo de 32. Dudo bastante que volvamos a ver esta ganga.

29 mayo 2007

De la Inquietud y las Inversiones (*)

De entre los obstáculos importantes a la actividad en los negocios se encuentra la inquietud: ésta, es sin dudas, uno de los grandes enemigos del operador financiero. El antídoto a la inquietud es la calma.

La calma hace posible percibir con claridad las realidades mientras que la tenacidad hace posible actuar de manera eficaz sobre estas realidades.

La mente debe estar siempre en calma y en silencio, libre de todo anhelo, excitación y apremio. Cuando se siente mucho apremio por un resultado, se cometen errores.

Sin verdadera calma, NO PUEDES TRANSAR. Con inquietud, pierdes completamente el discernimiento.

Nunca actúes sin concentración. Efectúa tus acciones con altísima concentración lo que es igual a actuar con profunda y sobrecogedora calma.

Todo error se ejecuta en estado de perturbación: No actúes bajo un estado de excitación por transar.

La paz interior es el Don más valioso y con él supera el hombre cuantas dificultades le sobrevengan. Hasta tanto no construyas un templo de silencio dentro de ti, hasta que no rompas con hábitos perniciosos, hasta tanto no te aísles de las influencias del medio ambiente, no triunfarás.

COSECHA LA CALMA. Domina el impulso. Luego aplica tranquilidad y concentración; entonces practica tiempo y secuencia. Cosecha ahora el triunfo.

Si no estas en calma, tu sub-consciente escogerá el patrón equivocado. Debes aplicar auto-control continuamente a objeto de evitar el resurgimiento de patrones de conducta equivocados. La rabia y la inquietud, ambos matan la intuición.

El Mercado es un enemigo contendor formidable. Si no estás en calma, auto-controlado, y con los pensamientos correctos, éste te va a golpear.
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(*)Nota: El autor ha escrito un libro (por publicar), en el cual establece, lo que a su juicio, son las cualidades y destrezas que debe desarrollar todo negociante para lograr éxito en los mercados. Se ha seleccionado este pequeño extracto para compartir con nuestros lectores

09 mayo 2007

¿Qué es el Dollar-Index?

El dólar Americano ha sido la moneda dominante desde finales de la Segunda Guerra Mundial cuando se adoptó un nuevo orden monetario conocido como el sistema de Bretton Woods. Este esquema representó una gran ventaja para los Estados Unidos y en él se adoptó un patrón basado en el oro combinado con tasas ajustables de las demás monedas contra el Dólar Americano, manteniendo, este último, una tasa fija frente al Oro de 35 $ por libra.
La gran ventaja consistió en que el dólar americano, al estar anclado (fijo) al oro, pasa a ser equivalente a este metal y por lo tanto se convierte en moneda de reserva.
Imagine que usted escribe un cheque y al emitirlo la persona que lo recibe sale a guardarlo en su caja fuerte como reserva y nunca le reclama su pago correspondiente, esto es lo que ha ocurrido con el dólar. Esta situación ha representado una manera de financiar la economía estadounidense, a muy bajo costo y razón por la cual, USA ha sido la economía absoluta desde el final de la guerra. No obstante lo anterior, el panorama cambiario está por cambiar una vez más. Veamos:


El sistema de Bretton Woods duró hasta 1973, fecha en la cual el Presidente Richard Nixon canceló de un plumazo el compromiso de mantener la relación dólar-oro, pues el costo de la guerra de Vietnam ejerció un efecto adverso sobre el valor de la moneda y el patrón se volvió inviable. Así, a partir de Marzo de 1973, entramos en una nueva era de flotación libre para todas las monedas duras. El valor del dólar ya no dependía en las reservas de oro (de un bien tangible) sino simplemente por la confianza fiduciaria (1) en el tesoro Norteamericano algo así como "confíen en Dios que Él no os defraudará". De esta manera se completa un esquema financiero genial y perfecto para los intereses Norteamericanos.


Es así como a partir de 1973, el dólar pasa a valer en función de distintas variables macroeconómicas entre ellas, de su oferta y demanda, de las tasas de interés, del crecimiento de la economía, el nivel de endeudamiento y por supuesto de balanza comercial con los demás países del globo.
Entonces, para llevar un registro del valor del dólar, se crea un índice de referencia (base 100) denominado el "Dollar-Index" y en función de un promedio geométrico de las monedas de los seis (6) principales socios comerciales. Naturalmente, con la creación posterior del Euro, el índice fue adaptado de manera correspondiente. Los países participantes en el índice son las 25 naciones de la Unión Europea -el Euro-, Japón, Gran Bretaña, Canadá, Suiza y Suecia. Los pesos relativos en el índice se muestran a continuación:


El promedio geométrico se calcula mediante el siguiente algoritmo:

Dado que el Dólar Americano cumple una función de reserva a nivel global, es de esperar que el departamento del Tesoro busque como un objetivo macroeconómico, el mantenimiento del valor de este importantísimo signo monetario. Lamentablemente, éste no siempre ha sido el caso y particularmente en los últimos cinco años, es decir a partir del 2002, el índice ha experimentando una importante erosión en su valor producto del financiamiento de la guerra en Irak lo cual conlleva al doble déficit: fiscal y comercial.
Para darnos una idea de la magnitud de la devaluación del dólar, basta con ver un gráfico del "Dollar-Index" el cual despliego a continuación:


Si tomamos en cuenta que en Julio del 2001, el Dólar-Index estaba cerca de 120 y en la actualidad se encuentra por los alrededores de 81.50, entonces tenemos una devaluación acumulada del 32%; casi 1/3 menos de su valor, lo cual es una pérdida enorme de recursos para las naciones que mantienen al dólar como reserva. Razón por la cual algunos Bancos centrales llegan a pensar en colocar parte de sus reservas internacionales en otras monedas, como por ejemplo el Euro.
Mucho se ha comentado que, de consolidarse el Euro como moneda de reserva en sustitución del dólar, esto conducirá a una crisis monetaria en USA, lo cual precipitaría a su vez una crisis financiera global.
Hasta hoy, la Reserva Federal Americana ha demostrado poseer muchas artimañas para evitar semejantes crisis, pues en otras ocasiones han logrado recuperar el valor de su signo monetario. No obstante lo anterior, los profetas del desastre se deleitan con la posibilidad de una crisis y mucho hacen para convencernos que el terremoto financiero es inminente.
El mejor argumento con el que se cuenta es que, para soportar el valor del dólar, se necesitaría varios aumentos en las tasas de interés, pero eso produciría una recesión de la economía en USA, lo cual dislocaría la expansión económica mundial. Entonces, según estos profetas, si no nos agarra la crisis monetaria nos enfrentaremos a una recesión global. Ninguno de estos dos panoramas luce atractivo. Probablemente las autoridades monetarias en colaboración de la Reserva Federal, lograrán una salida ingeniosa a las dificultades planteadas pero en el entretanto, estemos todos atentos a el Dollar-Index que no rompa su soporte técnico en los alrededores del nivel de 80.



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(1) Moneda Fiduciaria: La que representa un valor que intrínsecamente no tiene.

19 abril 2007

Tres sencillos pasos para perder dinero en los mercados.


El índice de mortalidad de aquellos pocos audaces que se atreven a negociar contratos derivados es probablemente el más alto de cualquier actividad profesional que podamos mencionar. La razón se debe en parte a que el aprendizaje no puede realizarse exitosamente en un pupitre y en frío, sino negociando en tiempo real y con recursos reales. Esto lleva al Trader a la odiosa posibilidad de perder dinero en los mercados.

Dada la enorme complejidad de los mercados y aunado a los factores psicológicos involucrados, más del 90% de las personas que lo intentan a nivel individual, terminan prácticamente sin recursos para continuar operaciones por lo que desisten de continuar en el negocio. Esto le acontece no solo a los individuos sino que se encuentran casos de quiebras institucionales espectaculares como el sucedido con el fondo de cobertura "Long Term Capital Management".

De la amplia literatura sobre el tema (1), deducimos que cada vez que perdemos dinero en los mercados, están presenten tres pasos ó fases, tan sencillas y elementales que, nos sorprende el hecho de no haberlo pensado desde un principio. El Operador Financiero comienza a mejorar su desempeño, una vez que coloca toda su atención en buscar las causas que originan la ocurrencia de esas tres fases y busca positivamente la manera de poner punto final a los factores negativos asociados a ellas.

Las fases son:




  • Fase I: Equivoca la Dirección (2) del precio del Commodity:


    1. Por tomar precio por tendencia.
    2. Precipitación ó destiempo.
    3. Por tendencia en contra.


  • Fase II: Entonces, al comenzar a deteriorarse la posición:

    1. El Trader vacila y no liquida.
    2. Al no liquidar, el Trader queda emocionalmente involucrado en la posición.


  • Fase III: El Trader se desespera y vende.


    1. Vende en el peor momento ó
    2. Vende en el camino de recuperación.



    Nótese que para lograr la magia de perder dinero, deben cumplirse las tres fases indicadas y no estamos diciendo poca cosa: estamos diciendo que se deben cometer tres errores consecutivos, uno después del otro, lo cual constituye una inmensa torpeza. Lo más importante sería no equivocar la dirección en una primera instancia, pero eso no siempre es posible. Entonces si se equivoca y el Trader reacciona y vende raudo al empezar a deteriorarse la posición, éste perderá la comisión y quizás un poco más, algo que debe considerarse como un costo operativo. La otra posibilidad es que el operador no desespere y si determina que el movimiento adverso es sólo temporal, entonces puede intentar mantenerse hasta la recuperación final.

    Tomar estas decisiones bajo presión es una rara habilidad y también es un arte. El acertar la dirección tiene que ver en muy buena media con nuestro grado de conocimiento de los mercados, pero como ellos son caóticos como estudiaremos próximamente, nada nos garantiza que no nos equivoquemos, aún teniendo la razón.



    Por su parte, el comportamiento adecuado en las fases dos y tres, poco tiene que ver con nuestra formación financiera, sino con nuestra fortaleza psicológica y también agregaría, con nuestra inteligencia emocional. Aquí no hay academia que valga, sino nuestro grado de madurez como personas. Otros, simplemente no tienen la actitud ó predisposición para la actividad; algunos estudiantes expuestos a un inofensivo simulador financiero me han confesado con dramática sinceridad " … yo no tengo estómago para esto".

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    (1) Ver Market Wizards de Jack Schwager.
    (2) Recordemos que al negociar productos básico-genéricos (commodities) existe la posibilidad de comprar ó vender en corto (sin poseerlo), con lo que las ganancias pueden venir con el aumento ó disminución de los precios del producto subyacente. Es por ello que lo importante no es el precio de apertura de la posición, sino la dirección de la tendencia

    15 marzo 2007

    Breve definición de Negociante (Trader)

    En un día de aburrimiento en la oficina, pues el mercado permanecía como sembrado en un mismo sitio, se nos ocurrió intentar definir al operador financiero ó simplemente, al “Trader”.

    Cada uno de nosotros aportó varias frases para su definición y el resultado fue que creamos a un Frankenstein! Lo que sigue puede que no sea del todo coherente, pues es el producto de varias opiniones. Hay pasajes no tan claros, que merecen una explicación que intentaremos luego, pero todos estuvimos de acuerdo y éste fue el resultado:

    Un Trader es aquel capaz de iniciar la acción correcta, en el momento oportuno.
    De notable Capacidad de Reacción: rápido de pensamiento, aún más rápido en la acción.
    Despiadado en la consecución de sus legítimos objetivos. Superlativamente dotado para captar e intuir la Oportunidad del momento: su oportunidad es la circunstancia donde la victoria es segura: siempre transa en fase con el Vector del Mercado y al recibir la confirmación de partida.
    El tiempo no es su negocio.
    Nunca entrega el control de sus operaciones.
    No se adelanta a lo que va a suceder; no construye conjeturas ni desea por algún resultado, por ello, no es pescador de posiciones; nunca transa basado en rígidos modelos mentales.
    Discrimina entre lo que ejecuta el Mercado y sus indicaciones, de esta discriminación surge una mente altamente suspicaz.
    Jamás le pone el pecho a un tren que viene en contra. No se interesa en muertos ni en entuertos.
    Cuando oficia, no se distrae: enfocado y auto-controlado son sus claves del éxito, todo lo cual se traduce en concentración.
    Actúa sólo cuando es imperativo hacerlo: no busca lo que no se le ha perdido. Su actitud es la un conquistador.
    Su acción es para que funcione hoy y no mañana.
    Sigue el camino de mayor felicidad: no se tortura con posiciones mediocres.
    Es auto-restringido, contrario a auto-complacencias y atento a no dejarse engañar ó sorprender por nadie; tampoco escucha insinuaciones del enemigo.
    Compulsivamente responsable de su propia protección y defensa: al dar batalla, no descuida la defensa.
    Sensible a lo irracional, esto viene a ser su aliado.
    Muy poco dado a hacer cálculos sobre beneficios. Negocia poco y mucho menos en mercados engañosos.
    Su enfoque y su atención es colaborar con el depredador, nunca intenta emboscarlo u oponérsele.
    En situaciones desfavorables, no se muestra indolente; bajo ataque, no se queda congelado, más bien actúa con increíble decisión; por ello, cuando necesita vender, vende raudo al Bid. Si no hay viento a su favor, pues ni se ocupa.
    Su confianza en sí mismo es inamovible.

    01 marzo 2007

    ¿Terremoto Financiero?

    Los mercados financieros mundiales que comenzaron hoy 1 de Marzo con optimismo, se han dado la vuelta y vienen de nuevo a la baja. Tomen sus precauciones.
    Los futuros una (1) hora antes de la apertura según CNN Money:

    http://money.cnn.com/data/premarket

    La reacción se produce luego del reporte sobre la inflación en USA. Ésta se ha acelerado a 0.5% lo cual luce excesivo. Existe una fuerte preocupación que el fenómeno sea parte de una corrección mucho mayor. Esto sería sólo la excusa para esa corrección . . .

    28 febrero 2007

    Pánico Financiero

    Pocos temas resultan tan apasionantes como el estudio de un pánico financiero. Ayer 27 de Febrero, muchos experimentaron en carne propia un mini-horror: llegué a leer en mi monitor, 60 puntos negativos para el S&P 500. Eso es aproximadamente un 4%, nada despreciable.

    Para hablar propiamente de un colapso (crash), los índices deben caer alrededor de 10% lo cual fue el caso en Shangai, así que estuvimos a salvo de mayores daños. Tuve la oportunidad de ejecutar la cobertura que mencioné en mi artículo de ayer y en algo me beneficié pues lo mantuve por 1/3 del recorrido total pero para mi desdicha, el indicador del “Money Flow” para el S&P, se quedó varado en un mismo valor (falla del quoting machine) lo cual tomé como indicación de soporte y llegué a pensar en la posibilidad de un rebote cosa que por supuesto, no ocurrió.

    En los dos últimos siglos, las historias de pánicos financieros son abundantes y al mismo tiempo exuberantes en historias fantásticas. Un breve cintillo de algunos de ellos comenzando con el pánico de 1819 luciría más ó menos así:

    Pánico de 1819 ~ Viernes negro (1869) ~ Pánico de 1873 ~ Pánico de 1884 ~ Pánico de 1893 ~ Pánico de 1896 ~ Pánico de 1901 ~ Pánico de 1907 ~ Pánico y gran colapso de 1929 - 1933 ~ Viernes negro (1987, Octubre 27) ~ Crisis Asiática de Julio 1997 y mini-colapso ~, Crisis del Rublo Ruso, Agosto 1998 ~ 27 de febrero de 2007 colapso en Shangai y mini colapso en Wall Street (4%).

    Para cada uno de éstos pánicos, bien vale la pena dedicarle un ensayo lo cual intentaremos más adelante. Por lo pronto nos interesa unas pocas reflexiones sobre los colapsos indicados. La mayoría de ellos fueron ocasionados por desequilibrios de oferta y demanda de los metales preciosos como el oro y la plata, los cuales eran metales de reserva y respaldo al stock monetario. Al producirse la escasez en esos metales, sobrevenían verdaderos pánicos, pues nada soportaba el valor de las monedas. Estas deficiencias se fueron subsanando progresivamente con la aparición de instituciones de crédito de último recurso, en una primera instancia privada, como fue el caso del financista JP Morgan y luego con la aparición de los bancos centrales. No obstante lo anterior, los pánicos financieros se han producido de tanto en tanto y por muy diversas razones.

    Es importante comentar que los colapsos son fenómenos económico-sociales muy complejos y en ocasiones, resulta difícil determinar exactamente la causa ó razones que dan origen a los mismos. Por ejemplo, todavía se discute los orígenes del colapso de 1987 sin llegar a una respuesta definitiva. Se sabe que el secretario del tesoro James Baker, hizo unos comentarios desafortunados el domingo anterior en el programa 60 minutos en CBS News, pero eso nunca explica la gravedad de la reacción del Lunes siguiente.

    Otro colapso muy estudiado es la crisis del rublo de agosto de 1998 el cual ocasionó a su vez, el colapso del fondo de cobertura insigne LTCM ó “Long Term Capital Management”,en donde se desempeñaban los premios Nobel, Robert Merton y Myron Sholes además de otros genios del sector bancario Norteamericano. La evaporación de este fondo de cobertura tan celebrado y de dimensiones descomunales es un caso de estudio clásico y por lo demás, siempre me resulta una delicia su análisis pues allí comprendemos que no importa que seamos unos genios de las finanzas como los personajes citados, sino que debemos entender que todos estamos expuestos a peligros y celadas por parte de los mercados financieros.

    Muy a mi pesar me despido pues observo una leve recuperación en Shangai. Probablemente hoy sea otro interesante día en la vida de éste, vuestro servidor, el especulador financiero.

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