09 marzo 2009

Un Gráfico Espeluznante

Consistente con la idea que nos encontramos en territorio depresivo se muestra el siguiente gráfico. Allí podemos observa que, luego de 16 meses de haber tocado máximos, tanto en 1929 como en 2009 experimentamos una reducción de más del 55% en el valor de los índices. De hecho, ya superamos la marca impuesta en deterioro de aquel año 29.

El punto inquietante es que, mirando hacia el abismo, no hay ningún soporte técnico. Unos hablan para el S&P-500 de 600, 500 y 400 puntos, pero ya lo había mencionado, eso son sólo números imaginarios.



Fuente: dshort.com

05 marzo 2009

Qué cosa dice el Mercado ?

El mercado habla de una manera sencilla y llana y su mensaje con relación a estas bajas reincidentes es muy claro: estamos en estado de depresión. Los actuales niveles de índices no son consistentes con la idea de recesión. Ya la recesión quedó atrás. Viendo hacia adelante, nos enfrentamos es a la depresión, con todo lo que ello implica. Nadie quiere aceptarlo, pero es así.

El punto fuerte de esta aseveración se basa en el hecho que ni el todo poderoso gobierno de los Estados Unidos, con su muy potente Reserva Federal, el Tesoro, mas la máquina de imprimir dinero, todo eso junto, han sido ineficaz a la hora de detener esta hemorragia económica.

Algunos datos corroboran la tesis:

1) Robert Shiller, creador del famoso índice residencial (Case-Shiller Home Price Indices), opinó que apenas nos encontramos a la mitad en el recorrido de pérdidas en el valor de las viviendas.

2) A este punto y sin considerar lo anterior, nueve (9) millones de residentes están por perder sus viviendas.

3) El desempleo es ya un fenómeno con retroalimentación positiva imposible de detener.

4) El estado de la economía se deteriora aceleradamente según se mostró hace dos días el “Beige Book” de la Fed.

¿A dónde pueden llegar los índices bursátiles? La respuesta correcta es que nadie lo sabe. Sólo contamos con unos números imaginarios que declaran el soporte: unos en 650 y otros a 400 para el S&P. Hay analistas serios que vaticinan una pérdida del 75% en relación al máximo histórico de 1565, es decir, llegaría a 391, consistente con el supuesto soporte en 400.

Nada de lo anterior es definitivo, cualquier cosa puede pasar incluyendo cosas buenas. ¿Quién sabe?

02 marzo 2009

Las Finanzas y los dos Universos Paralelos

En relación a las inversiones yo concurro frente a ustedes y afirmo solemnemente que existen dos universos paralelos los cuales se manifiestan en cualquiera de los ámbitos temáticos que abordemos.

En esta ocasión tomaré 3 categorías temáticas diferentes en donde demostraremos la existencia de esos dos universos. Escogeré el ámbito de lo teórico, el de la toma de decisiones y finalmente el de los instintos humanos.

En relación al ámbito de lo teórico, en inversiones existen dos universos aparte el uno del otro: el análisis fundamental y el análisis técnico. El primero intenta determinar el valor de las cosas; el segundo procura determinar la tendencia de un mercado o de un título en particular.

En el ámbito de la toma de decisiones podemos de igual manera identificar dos mundos apartes: el de la toma de decisiones discrecionales y toma de decisiones automáticas en el sentido de que son tomadas mecánicamente.

Finalmente en el mundo de lo instintivo, el ser humano puede manifestarse como un contrario, en donde su inclinación natural es a oponerse al movimiento en curso o puede manifestarse como pro-tendencia en donde sus reflejos lo llevan a seguir la corriente del mercado.

Lo importante de la presente exposición se encuentra en el hecho que debemos tomar partido por un universo u el otro pues si nos encontramos en zona intermedia, los resultados podrían llegara a ser desastrosos.

Así, lo consistente es lo siguiente: si notamos que estamos ganados a la idea que las inversiones responden mejor a lo fundamental, entonces debemos adoptar un modo de tomar decisiones de manera discrecional (obvio) con reacciones de tipo contrarias (no tan obvio, pero cierto).

Por la otra parte, si estamos ganados al análisis técnico, entonces debemos tomar decisiones mecánicamente en función de los indicadores provenientes de ese universo (obvio) con reacciones de tipo pro-tendencia por razones también obvias.

El confundir o mezclar estos dos universos, o permanecer ignorantes de su existencia, es simple y llanamente mortal. Tengan entonces mucho, pero mucho cuidado con el doble mundo de las inversiones.

18 febrero 2009

Cómo hacemos para cuantificar el Riesgo ?

Esta fue una sencilla pregunta que pasé a estudiantes de post-grado muy recientemente.

Las respuestas gravitan en general a usar la volatilidad como medida de riesgo y ésta se mide por medio de la desviación estándar. Exacto! Esa idea fue la misma que condujo a la desaparición de la banca de inversión en USA y a la miserable postración en la que se encuentra actualmente la banca comercial.

Es que esos -doctores- de la banca estaban mirando por el espejo retrovisor y estrellaron al sector financiero completo. !Genial!

Si alguna lección nos deja la presente crisis es que se hace muy difícil cuantificar el riesgo (para no afirmar que es imposible). Un participante contestó “riesgo es exposición a lo desconocido” . Mucho mejor! Yo agregaría una distinción: “… exposición a lo improbable, pero que si sucede nos causa un daño enorme”.

Algo que es inimaginable es muy difícil de cuantificar y esto es lo que le pido a todo aprendiz de financista que reflexione: que no salga con un convencimiento ingenuo sobre el riesgo, que en la práctica lo llevará a la derrota, como aquellos conceptos que se manejan en la banca de inversión.

El espacio financiero se encuentra lleno de frases huecas que denota de quien lo dice que no sabe de lo que está hablando: Unos pocos ejemplos:
1) Hay que diversificar las inversiones. ¿De que sirve la diversificación cuando en estos momentos todo se reduce a riesgo sistémico?
2) Invertir con disciplina. De qué sirve la disciplina si los índices vienen en franco deterioro desde el día 7 de Enero del 2008, fecha en que el promedio móvil de 200 días (SMA) alcanzó su máximo histórico de 1491 puntos. Desde ese momento, lo único que ha hecho es bajar y bajar.
3) Nosotros le indicaremos la estrategia correcta. Ey! Si esa estrategia es tan buena ¿por qué no la emplean para salvarse ustedes?

La próxima vez que converse con su asesor financiero pregúntele lo mismo. ¿Cómo cuantifican en esta firma el riesgo? Si le responde algo relacionado con la desviación estándar o cualquier otro mareo de naturaleza hueca como los arriba indicados, tome su dinero y salga corriendo de ese lugar.

14 febrero 2009

Es el pasado una buena guía para el futuro ?

Podríamos aceptar que es una guía, pero no necesariamente es buena. Dicen que la historia se repite cíclicamente. Entonces para los mercados financieros esto tiene una interpretación muy precisa: ciertamente los índices fluctúan; adelantan y retroceden constantemente por lo que el resultado es un movimiento de onda (sinusoidal); no perfecto sino distorsionado, pero sigue siendo una onda (ver en google “análisis de Fourier”).

Esta onda oscila alrededor de un ancla la cual es un promedio móvil; para mi gusto, es un movimiento móvil exponencial de 20 días (EMA). El detalle es que el EMA es dinámico por lo que al intentar predecir una reversión a la media, la media ya no está allí donde estaba antes, lo cual resulta en un quebradero de cabeza.

Por lo anterior, yo me inclino a pensar que la respuesta es más bien un no. La historia no es una buena guía sino que pudiera eventualmente resultar en una trampa, en especial en los momentos críticos. Lo que resulte muy familiar -una sensación de ya haber presenciado una situación similar (deja vu)- entonces en esos casos nos aparecerá clarito y evidente lo que el mercado hará a continuación. Pero cuidado: lamentablemente lo evidente ya ha sido descontado y por tanto podríamos quedar decepcionados.

Con esto tampoco estoy diciendo que ignoremos la historia. La historia tiene que ser revisada pero no nos convirtamos en unos esperanzados (ingenuos) seguidores de lo que dice el pasado porque el pasado es ciego y resultaría en la tragicómica escena de un ciego conduciendo a un ciego.

11 febrero 2009

¿Cuánto representa $800 mil millones de dólares en estímulos?

Según Reuters, los $800 mil millones de estímulos planeados representarían el 5,6 por ciento de los $14,3 billones de economía Norteamericana, esto es el tamaño del producto interno bruto de EEUU el año pasado, medido en dólares corrientes no ajustado por inflación.

Es además 1,8 veces el tamaño del déficit presupuestario más grande de EEUU en la historia, de $455 mil millones registrados en el año fiscal 2008.

También representa el 27 por ciento de los $2,979 billones en desembolsos totales por el gobierno federal en año fiscal 2008, o el 32 por ciento de ingresos federales totales.

Si fueron dados directamente a los norteamericanos, sería $2.622 para cada hombre, mujer y niño en Estados Unidos.

En otras palabras, es un buen estimulo.

09 febrero 2009

El Problema Estructural de la Banca

Confieso tener dificultades en tragarme el concepto generalmente aceptado que la banca sufre de un problema estructural.

Una cosa es que el capitán del vuelo trasatlántico anuncie que vamos a morir por razón de una falla estructural en el fuselaje (resistencia de materiales) y otra es que el piloto se ponga a jugar al acróbata y termine estrellando el aparato!

Si bien es cierto que el resultado es el mismo (estamos muertos), en el segundo caso da una indignación suprema contra el piloto y la compañía que no lo supervisó adecuadamente y no detectó su incapacidad mental de comportarse como se debe.

Creo que la banca en su conjunto, excepto un afortunado puñado de increíbles excepciones que sí las hay, se pusieron a jugar en Casino Róyale y efectuaron unas operaciones inconmensurablemente estúpidas, propias de un acróbata improvisado, y estrellaron al sistema financiero.

Fíjense entonces que la caja negra determina que no fue exactamente una falla estructural localizada en el propio aparato pues el 90% de las líneas de negocios eran y son rentables. De ser una falla estructural podríamos disculpar al elemento humano pero no es el caso: el causante de la tragedia fue una falla humana (generalizada y contagiosa) de proporciones cósmicas, tanto del piloto como de quien lo supervisa.

Claro: algunos pudieran argumentar que el sistema debe estar diseñado a prueba de tontos-ambiciosos, pero en la práctica se hace muy difícil, pues el elemento humano siempre será decisivo a menos que inventemos unos robots que hagan el trabajo financiero por nosotros.

Lo único cierto de todo este drama es que estamos (globalmente) en tremendo embrollo. Fíjense en este dato para palpar el agujero negro-financiero:

Si sumamos (ajustado por inflación): plan Marshall + recate de las entidades de Ahorro + todo el presupuesto de la NASA hasta hoy + el costo de las guerras de Corea + Vietnam + Irak + la compra de Louisiana + costo del New Deal de F. Delano Roosevelt , todo ello suma un poco menos de 4 trillones.

Para rescatar a los bancos se necesitan (extra, extra) 4,6 trillones de US$. Esto es simplemente escalofriante. El Presidente Obama todavía se atrevió a señalar que aún con todas las mejores estimaciones disponibles la cifra no se conoce con precisión y podría ser peor.

Esta distinción entre falla humana o falla estructural no es intrascendente: es fundamental para poder empezar a poner orden en casa. En mi opinión, los directores que permitieron las acrobacias en referencia, no deben ser los mismos que estén a cargo de la recuperación, no porque no hayan aprendido la lección sino porque el negocio financiero es uno de confianza y ya no hay confianza posible con gente tan negligente.

02 febrero 2009

De la distinción entre Riesgo y Peligro

La falta de distinción entre Riesgo y Peligro, puede llegar a ser fatal para el operador financiero. Veamos:

Una situación riesgosa nos puede deparar tanto aspectos negativos como positivos. Ej. La ruleta de un casino o un juego de Póquer. El peligro siempre involucra una connotación negativa. Segundos antes de la explosión del Challenger, su comandante exclamó: “peligro”. (Noten que no exclamó: “curva de bell a la vista”).

En los mercados financieros los peligros son reales y siempre-presentes. Soros desarrolló su sentido del peligro en su juventud; estuvo siempre acosado durante la ocupación nazi con retos de vida o muerte. Este olfato para el peligro es la primera herramienta a desplegar por el operador financiero. Sin ella, todo parece normal (curva de bell) con posibilidades equilibradas tanto de ganancias como de pérdidas, pero no es exactamente así. En tiempos de crisis, la distribución de posibilidades puede estar cargada hacia uno de los extremos, más parecido a la distribución t-student.



En los negocios, podemos (y debemos) establecer la equivalencia o sustituto (proxy) entre pérdidas y peligro. Entre mayor sean las pérdidas y entre más tiempo la mantengamos , mayor será la probabilidad que la pérdida no-realizada se convierte en realizada (daño). Al ser indulgente con las pérdidas, somos indulgentes con el peligro. Entonces, debemos interiorizar que pérdida es idéntico a peligro.

Quienes no hemos sufrido guerras o mayores calamidades, experimentamos una deficiencia (natural) del sentido del peligro. Esta deficiencia puede ser subsanada por medio de algunas malas experiencias que nos alerte y nos ayude a concientizar que no todo es rosado en los mercados. No hay forma de aprenderlo leyendo libros o blogs. Se aprende de la manera dolorosa.

Por tanto: por sobre todas las cosas, el Operador Financiero debe desarrollar antes que nada, un fino sentido del peligro más que de riesgo: esto es, que la posibilidad de experimentar un daño, es inminente. Así cuando se nos presente una pérdida no realizada, exclamemos con todo espanto: Peligro!

29 enero 2009

Transando de una cierta Manera

Podrá parecer muy extraño pero la verdad es que sólo hay una cierta manera de ganarle al mercado; es de una manera y no de otra. Muy bien, pero si los mercados son siempre cambiantes y debemos permanecer en constante adaptación, ¿cómo es posible semejante afirmación? La respuesta es muy sencilla: el mercado nos derrota a través del cambio. Todo es mutante en los mercados incluso el riesgo.

El artificio para poder medir el riesgo es buscando un sustituto (proxy) a la improbable-posibilidad de determinar el futuro, luego usamos la volatilidad como aproximación al riesgo. Pero la volatilidad la calculamos usando series históricas; pocos saben que es un mal sustituto, pues el pasado pocas veces nos indica cómo será el futuro.

Para aquellos que confían en la volatilidad hay malas noticias: no hay tal cosa como una medida absoluta de la volatilidad. La volatilidad en sí misma es siempre cambiante (Time Varying Volatility), depende de la sección temporal que tomes de una serie interminable de datos. Alternativamente, grafiquen un índice de volatilidad, por ejemplo “VIX” y me entenderán.

¿Y entonces, qué nos queda? Paradójicamente sólo nos queda una alternativa: transar de una cierta manera.

La lógica de la anterior conclusión reside en el hecho que al intentar adaptarnos al esquema siempre cambiante de los mercados, nos volvemos inconsistentes y nos las pasamos ensayando distintas aproximaciones y nunca acertamos el método exacto, justamente por nuestra falta de constancia.

Es así como deducimos que en realidad sólo hay una manera de ganarle al mercado y es transando… de una cierta manera. Les ruego no vayan a pensar que les estoy tomando el pelo; todo lo contrario. Intento transmitir a todo operador financiero un mensaje esencial:

Existe sólo una vía la cual es (… y debe ser) independiente del carácter siempre cambiante de los mercados; de lo contrario estamos cayendo en su juego perverso. Se trata de una manera consistente de conducta. Una manera y solo una! No hay dos. Créanme, tremendo descubrimiento! No lo desechen como si fuese verdad de Perogrullo.

26 enero 2009

La Esencia del Juego financiero

La esencia de este juego se encuentra en el apalancamiento; pero el apalancamiento tiene un costo.

Si no logras resarcir ese costo, te arruinas. Más que ruina, es destrucción de valor o a secas, auto-destrucción.

En especulación debes tomar la dirección correcta desde el principio y mantenerte allí; se necesita coraje para mantenerse. Si no lo logras, por cualquier razón (no importa), entonces o abortas con rapidez o te auto-destruyes.

Si te enredas en razones, posibilidades, proyecciones, esperanzas, probabilidades, etc. has caído en las redes de lo aparente. Esa es la vía del desastre.

Si la dirección falla en levantar vuelo, es insano intentar mantenerse; entre más fuerte luches, más te hundes. Aún más dañino es jugar al juego de los promedios. Cualquier revés a tus expectativas, termina consumiéndote: quedas impotente para ensayar una recuperación.

Así es que llegas al punto en donde no hay otra alternativa: corta las pérdidas, cuanto antes mejor. Si no hay estricto control de riesgo, te auto-destruyes. Puedes que tengas éxito durante años o décadas, pero si en algún momento ignoras las naturaleza diabólica-engañosa de la actividad, te aniquilará justo en el momento menos pensado.

Digo diabólico pues te puede eventualmente llevar a la auto-destrucción. El mecanismo y su correspondiente proceso es muy sutil. Empieza con algo insignificante; una merma que se puede recuperar en un parpadeo. Pero a la mañana siguiente, la cosa ya es más complicada. Es tal que debes promediar para tener algún chance de recuperación. Promedias y aún no logras las tablas. No te queda otra sino esperar. Ya caíste en el juego del tiempo. Ya eres una presa: sufrirás una merma importante en breve.

Cuida mucho no caer en este mecanismo. Solo hay una protección posible: colócate fuera de su alcance; no promedies; corta las pérdidas. Así, habrá un mañana para ti.

07 enero 2009

Sirve para algo la Gerencia de Riesgo ?

La Gerencia de Riesgo o “Risk Management” ha logrado en los últimos años un grado de sofisticación simplemente asombroso. Los modelos matemáticos y teóricos rivalizan con las complicaciones que maneja la NASA para enviar el hombre a Marte.

Si esto es así cabe la pregunta: ¿qué sucedió con los logros alcanzados hasta hoy y la deplorable postración que muestra el sistema financiero a nivel mundial? ¿Es que en definitiva los métodos disponibles no sirven para nada?

Debemos, entonces, investigar que es lo que está sucediendo.

Independientemente del grado de sofisticación de los modelos que se adopten, sólo existe 4 enfoques posibles frente al riesgo:

1) Evitarlo, esto es, no participar. Lamentablemente esto no siempre es posible. Por ejemplo, las grandes instituciones no pueden por razones legales y prácticas mantener una inmensa cantidad de recursos asignado a ellos por los inversionistas en una cuenta de activos líquidos. Sin embargo, los pequeños inversionistas si pueden permanecer fuera de los mercados y entrar a ellos cuando las condiciones sean favorables.

2) Reducirlo. Las grandes instituciones buscaran la manera de reducir el riesgo.

El primer enfoque es el de diversificación. El problema es que esta estrategia reduce sólo el riesgo propio de una cartera pero continuamos expuestos al riesgo sistémico como en la actual coyuntura.

Un segundo enfoque es emplear técnicas de arbitraje estadístico basado en las correlaciones históricas de grupos de activos. Este enfoque apunta hacia la explotación de los diferenciales entre las cotizaciones de los diferentes grupos, buscando a que estos diferenciales converjan o diverjan en el tiempo. El problema con este enfoque es que al producirse impactos en el sistema financiero las correlaciones se dislocan produciendo el efecto contrario al deseado.

Un tercer enfoque es el de emplear técnicas de coberturas con derivados. Siempre están disponibles para mitigar los riesgos. Los fondos de cobertura las usan intensivamente tanto como protección como para la especulación pura y simple.

3) Transferirlo. Puede hacerse simplemente con la venta de un instrumento de riesgo o traspasando el riesgo mediante el mercadeo de un instrumento “estructurado” para tal fin. Por ejemplo, con el objeto de lograr una mayor capacidad de otorgar hipotecas, en vez de esperar 15 o más años a recuperar el monto hipotecado, se inventaron una serie de títulos respaldados por los inmuebles, residenciales o comerciales (RBS, CBS) y para facilitar su colocación (transferencia), se estructuraron en tramos (tranches) de manera que resultara atractivo a posibles inversionistas. Algunos de estos tramos se construyeron en base a hipotecas del tipo “sólo pague intereses” las cuales, aunque usted no lo crea, fueron muy populares en su momento.

La razón por la cual resulta asombroso es que de entrada se reconoce por ambas partes, que la hipoteca sólo-intereses nunca va a ser cancelada! ¿Y entonces, dónde está el negocio? El negocio está en que la institución vende su hipoteca: cash in! Yes! Y el hipotecado sólo se sienta a esperar que el valor de la vivienda (siempre creciente) se multiplique casi al doble. Al doblar, cancela la hipoteca con la mitad del valor y la otra mitad es ganancia sin haber hecho mucho esfuerzo! Mientras tanto vivió “alquilado” (mental accounting). Por supuesto, esto ocasionó la formación de una tremenda burbuja en el sector inmobiliario. Reguladores y calificadoras de riesgo se hicieron de la vista gorda con semejante esquema. Pasó el tiempo y el resultado fue: Bump! La crisis del subprime!

4) Aceptarlo. Tomamos el riesgo (naked) con la esperanza que la trayectoria de precio se mueva en nuestro favor. Generalmente se usan instrumentos derivados los cuales conllevan un alto nivel de apalancamiento. Si la previsión resulta correcta, se genera una deliciosa ganancia. Si la trayectoria se mueve en contra, liquidamos raudos y veloces. A falta de mejor nombre, a esto se le llama especulación. No lo vean como moralmente cuestionable, pues cumple una función esencial en el sistema financiero: proveer liquidez.

Sobre estos cuatro enfoques, podemos desplegar cualquier cantidad de modelos y estrategias, el siguiente más complicado que el anterior. Con tanta sofisticación, a veces las grandes instituciones con sus presuntuosos genios financieros se olvidan del sentido común. Se presenta entonces, la inquietante paradoja que, por el hecho de manejar elevados niveles de complejidad matemática, no necesariamente por ello estamos más cerca del verdadero pulso del riesgo imperante; casi parece funcionar exactamente al revés. El estudio de las grandes crisis parece indicar una desconexión entre los modelos de riesgo y la realidad.

En mi opinión, La Gerencia de Riesgo se reduce a un conjunto de 1) Principios y 2) Normas que son en lo fundamental fruto del sentido común acompañado de un firme sentido de la prudencia. Estos Principios y normas son tan sencillas que un practicante de los mercados llega a derivarlos simplemente por prueba y error. En mi experiencia no son más de 10 Principios y aproximadamente una veintena de Normas que debemos seguir rigurosamente para estar suficientemente protegidos. Pero los ambientes enrarecidos de las torres de cristal de los grades centros financieros, con su intimidante poder de cálculo brotando a través de miles de alucinantes monitores, nos hace perder la más elemental de las perspectivas. Créanme que es así.

Los métodos moderno de control de riesgo se fundamentan en el estudio de las correlaciones existentes entre clase de activos, entre mercados domésticos e internacionales, entre distintas zonas económicas, distintos sectores, etc. Cuando irrumpe importantes dislocaciones que reverberan a nivel global, estas correlaciones se desintegran produciendo serias dificultades en el control de riesgo, pues lo que no se pudo predecir, se hace imposible de ponderar bajo escenarios que son por una parte muy dinámicos (cambiantes y volátiles) y por la otra son de naturaleza transiente, queriendo significar que se alejan de cualquier punto de equilibrio conocido y no se sabe dónde se ubicará un nuevo estado estable. A todo lo anterior se le conoce como riesgo sistémico, pues lo que está en duda es la viabilidad y capacidad de supervivencia del propio sistema financiero.

Cuando se exacerba este riesgo sistémico, la estructura de correlaciones que previamente se distribuía entre +1 y -1, se concentra hacia el lado positivo, mostrando de esta manera que la gran mayoría de las clases de activos se mueven en una misma dirección (a la baja), sin importar los fundamentales. Efectué recientemente una prueba de correlaciones y encontré que los títulos con altas correlaciones negativas en relación a las 30 acciones del Dow, eran todos fondos de posiciones cortas estos es, fondos que se aprecian cuando sus títulos se desvalorizan! En momentos de crisis, el concepto de diversificación es simplemente irrelevante.

_________________________
PD: por cierto que existe un quinto enfoque el cual no lo tomé en cuenta pues es muy dañino y no debemos pensar en esa posibilidad: es el no hacer nada frente al riesgo; quedar paralizado viendo como se deteriora nuestra cartera.

16 diciembre 2008

Karl Marx, el filósofo

Continuando con los ensayos sobre las distintas facetas de Marx, nos toca hoy indagar sobre sus postulados filosóficos: su obra descansa en la presunción según la cual es la realidad (las condiciones externas) lo que condiciona o moldea nuestro estado de conciencia. De ser esto cierto, bastaría con cambiar el modo de producir para inducir cambios en la conciencia y llegar a la creación de un ”nuevo hombre”.

11 diciembre 2008

CDS: Credit Default Swap

El siguiente, es un breve ensayo producido por la escuela de negocios de la Universidad Metropolitana, en relación a uno de los instrumentos que dio origen a la crisis del subprime.

Los CDS ó Credit Default Swap son una protección contra el riesgo de crédito ante la eventualidad de un incumplimiento, consiste en un contrato de seguro entre dos partes, en donde una de ellas compra la protección en caso de incumplimiento (default) o impago de una cierta cantidad de bonos o deuda de la otra compañía y la otra parte vende esa protección, el comprador paga una prima denominada “spread” en función del valor de la deuda, para que en el caso de que se produzca un incumplimiento (default), el vendedor del seguro compense al comprador por las pérdidas de esos bonos y el spread o prima se deja de pagar en ese momento; los CDS funcionan de manera similar a los seguros, en los cuales se paga una prima anual por la protección sobre pérdidas contingentes.

La contratación de los CDS, se realiza generalmente mediante contratos estándar de la ISDA (International Swaps and Derivatives Association). Los plazos que más se cotizan son los de 1, 3, 5, 7 y 10 años. En caso de que se produzca un incumplimiento, hay dos opciones: 1) en la primera, el comprador entrega al vendedor los bonos, y el vendedor paga al comprador el valor entero, lo que se denomina “liquidación física”. 2) La segunda opción consiste en que el vendedor paga al comprador la pérdida de valor de los bonos, lo que se conoce como “liquidación por diferencias”. En caso de incumplimiento, los bonos siguen comprándose y vendiéndose en el mercado; la razón es que su precio no disminuye hasta cero, ya que en la mayor parte de los casos, el mercado espera una recuperación de una parte importante de los flujos prometidos por el bono.

En resumen, los CDS son instrumentos financieros derivados puesto que su valor depende de otro instrumento es decir, son contingentes. A pesar de ser conceptualmente un seguro, se les definió con el término “swap” o permuta, pues estos mercado son no regulados (“over-the counter”). Las autoridades, mordieron el anzuelo y dejaron a estos mercados sin supervisión; esto no fue un descuido sino que es la esencia de la política neoliberal de los Republicanos.

El problema comienza al crecer exponencialmente el mercado de estos instrumentos sin los adecuados apartados o reservas para la eventualidad de que se produzca la contingencia objeto del contrato. Esto último sólo fue posible por la falta de supervisión mencionada. El resultado fue el colapso de estos instrumentos con pérdidas enormes que pocos imaginaron posibles.

Escrito por Marilou Mazloum para lasfinanzas.blogspot.com

09 diciembre 2008

Parece que el Petróleo Tocó Fondo

Si, todo parece indicar que el petróleo tocó fondo: al menos según lo muestran los indicadores técnicos. Veamos. 1) El análisis de las líneas de soporte de Fibonacci, según muestra una gráfica aparecida en amateur-investor.net, muestra un importante rebote sobre la línea de soporte de 78,6%. La gráfica cubre 25 años de historia y por lo demás es muy elocuente, así que la reproduzco para ustedes:


Fuente: at http://www.amateur-investor.net/Newsletter.htm

2) En segundo lugar, tenemos confirmación de las envolturas de Elliot; su curva inferior fue visitada hace dos días pero vuelve rápidamente hacia la media.

3) Confirmación de piso según los canales de Keltner, la cual mostró soporte a los niveles de 40 $. Los canales se muestran neutros, es decir, sin tendencia a la baja o alza.

Esto es buena noticia para los mercados, pues se requiere que los commodities dejen de transar a la baja para pretender una estabilización a nivel de los mercados financieros.

04 diciembre 2008

Karl Marx, el economista

Habíamos escrito un primer ensayo con el objeto de determinar si su aporte intelectual se encuentra vigente en nuestros días. Encontramos que sus ideas, relacionadas a su faceta de sociólogo, se encuentran actualizadas en el sentido de que el hombre moderno, todavía hoy, sufre de un penoso mal cual es el de la alienación o enajenación. Nos toca ahora analizar de la manera más objetiva posible, si su pensamiento económico se encuentra igualmente vigente.

Este tema siempre ha resultado muy espinoso pues se despiertan muchas pasiones. Los defensores de Marx frecuentemente se rehúsan a aceptar la más mínima corrección a su obra monumental “Das Kapital” por ello se les identifica como Marxista, pues toman el tema como si fuese religión.

Comenzando con las polémicas, existe una primera en relación a su concepto de plusvalor. Algunos argumentan que esta idea ya se encuentra en la obra de David Ricardo y algo de cierto hay en ello, pero los Marxistas aseguran que fue Marx quien descubrió el mecanismo por el cual los trabajadores crean “valor”. Ricardo, por su parte, fue un economista británico anterior a Marx cuya obra se circunscriben al siglo XVIII principios del XIX; creo que por eso les resulta un tanto insultante la aseveración de que el concepto pertenece a Ricardo, pues es demasiado antiguo y se le considera obsoleto.

El plusvalor no es otra cosa que el mecanismo por el cual se acumula capital: empleando la terminología Marxista diremos que dado que el valor de cambio siempre es superior al valor de uso, surge entonces un valor en exceso (plusvalor) el cual es apropiado por los dueños de los medios de producción a través de las ganancias retenidas, las cuales vienen a aumentar el capital. Marx afirma que esa ganancia en exceso le pertenece a los trabajadores y por ello lo que ocurre es una confiscación de valor. Lo anterior y según Marx no es otra cosa que una usura pues la contratación del factor trabajo siempre sucede en condiciones desventajosas para los trabajadores.

En independencia de cualquier teoría económica, es un hecho que los trabajadores, incluyendo a los trabajadores intelectuales, “venden” su trabajo en condiciones de debilidad frente a las corporaciones y por razones obvias; lo he vivido en carne propia. Tan cierto es esto que por ello se han legislado abundantes leyes laborales para intentar proteger a los asalariados. En ese punto le asigno la razón a Marx sin que por ello esté admitiendo que se dé la usura o la apropiación indebida; a este respecto simplemente no deseo emitir opinión para evitar las polémicas.

En donde si puedo opinar con cierto conocimiento de causa es que Marx se equivoca de plano cuando afirma que es el trabajo lo que genera valor. Debemos entender desapasionadamente que era muy temprano en el desarrollo de la teoría económica para acuñar semejante afirmación, es por ello que lo disculpo. Hoy en día se sabe gracias a teóricos como Miller y Modigliani entre otros, que lo que genera valor no son ni las buenas intenciones ni el duro esfuerzo de nosotros los trabajadores, sino que el valor es creado o destruido en virtud de la estructura de capital.

Una empresa puede estar generando ganancias contables gracias al trabajo tesonero de sus empleados, acumular incluso algo de capital y sin embargo puede estar destruyendo valor! Esto es lo novedoso de la teoría económica del momento. La condición indispensable para generar –VALOR- es que el rendimiento sobre los activos operativos (ROIC) sea superior al costo promedio ponderado del capital (WACC) y eso sólo se logra con una adecuada estructura del capital.

Por tanto, el veredicto sobre “Das Kapital” es: el concepto de plusvalor es una variable económica que se observa en la actualidad, no ha perdido su vigencia, pero decir que es el trabajo por sí solo lo que realmente produce valor está desactualizado. El plusvalor no es valor, tan sencillo como eso; en el mejor de los casos, es una ganancia contable pero no llega al concepto de valor que le han dado los teóricos modernos. Por ejemplo, los trabajadores de General Motors se encuentran muy preocupados y estoy seguro están dispuestos a trabajar horas y horas extras sin costo para salvar su empresa, pero ese no es el problema; el drama es que GM es una empresa que, a pesar de ofrecer 0,50$ en ganancias por acción para el próximo trimestre, se encuentra destruyendo valor, independientemente del trabajo aportado por sus trabajadores!

Gran paradoja para los Marxistas

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